Aragón Malak: «La decisión del parate deportivo es un arma de doble filo»

El cierre de los clubes, gimnasios y lugares de ejercitación tiene contradicciones en su discusión. A nivel nacional, por ejemplo, la Cámara de Gimnasios elevó un informe al gobierno para que los dejen abrir nuevamente, exponiendo que solo el 0,06% de contagios se da en ese ámbito.

En Catamarca, hace unos días advirtieron que la mayor cantidad de personas hospitalizadas por el coronavirus padecen de obesidad.

En su opinión, que sabe que no es totalmente imparcial, el presidente del club Montmartre, Daniel Aragón Malak, dijo que en las restricciones de los clubes y actividades deportivas tienen un doble filo.

“Por ahí esta decisión del parate deportivo es un arma de doble filo. Porque por las ansias de jugar, los chicos se reúnen en la canchita de algún barrio y están más expuestos. En el club tienen los cuidados, hay gente responsable. El chico quiere jugar, quiere divertirse, y es parte de la salud la actividad física”, considera Aragón Malak, que es profesor de educación física.

“Ser objetivos es muy difícil en esta etapa. Yo lo veo del lado del club y los chicos, pero teniendo en cuenta a la gente de Salud y Seguridad” y el trabajo que llevan adelante.

“Nos está costando muchísimo este parate, cuando pudimos, concientizamos a los papás y los chicos, y hasta el día de hoy no tuvimos inconvenientes”, destacó, porque a su entender, mediante la aplicación de protocolos se llegó a brindar conocimientos sobre esta enfermedad y las maneras de prevenirla.

Entiende que la ausencia de competencia “no solamente perjudica a las instituciones”.

Cincuenta y cincuenta

La dirigencia del Club Atlético Montmartre sigue adelante con los trabajos en sus instalaciones ubicada en el Barrio Achachay. El balance es más que positivo con obras que avanzan.

“Estamos avanzando con las obras con mucho esfuerzo, necesitamos la colaboración de todos, es un tiempo muy difícil. Gracias a Dios esta es una institución que creció prácticamente con el siglo pasado y esto nos dio la posibilidad de que haya gente que nos esté apoyando”, señaló.

“Estamos trabajando en el techado de la cancha de basquetbol para después seguir con lo que es tribunas, vestuarios, queremos un espacio específico para todo lo que es deportes de playa: fútbol, hándbol, vóley, intentando terminar un salón de usos múltiples, la planta alta. Es un trabajo del día a día con la colaboración de los socios, las comisiones, el gobierno, granito por granito se irán cumpliendo los objetivos. Tenemos claro que es una obligación devolverle esta institución a la sociedad, más donde está hoy que es un lugar estratégico”.

Valoró el esfuerzo de los socios y empresas que colabora, y que entienden que no todo debe venir del Estado.

“Debe ser 50 y 50. La búsqueda de recursos no solo del gobierno. Nos cuesta mucho, pero amigos del básquet, papás que trabajan con nosotros en el club son muy importantes”, explicó.

El techo que están haciendo, por ejemplo, es en su gran porcentaje “gracias a empresas privadas, socios y gente que pasó por la institución y está colaborando. Es muy caro. Empresas ayudan porque nosotros somos exentos de ganancias y eso ayuda un montón”.