Empate entre Zacarías Oliva y Agustín Heredia y el título Provincial sigue vacante

En el cierre de la velada boxística llevada a cabo en Mutquín, con un fallo que generó polémica, Zacarías Oliva y Agustín Heredia finalizaron empatados tras cuatro rounds y el título Provincial hasta 56 kgs. continúa vacante.

Tras una pelea sumamente pareja los jurados dictaminaron empate y no hubo campeón esta noche en el oeste catamarqueño. Lo cierto es que durante el desarrollo del combate hubo pasajes de dominio para ambos boxeadores.

Tras un primer round sin ventajas, Heredia conectó los mejores golpes en el segundo. Llegó con una derecha recta y un cross de izquierda de lleno en el rostro de Oliva para quedarse con el asalto.

Durante el tercer round con su movilidad y juego de cintura Zacarías mejoró y lastimó constantemente. Primero metió un voleada de derecha, luego llegó con un upper de izquierda y cerró con dos combinaciones de lleno sobre el rostro de Heredia. En este round, si se quiere, estuvo la definición del combate porque fue un asalto de casi 2 puntos para Oliva.

En el último asalto volvió la paridad. Oliva siguió aprovechando su movilidad y conectando con la izquierda en sus distintas variantes. En los cruces Heredia sacó la mejor parte. Muy parejo.

El fallo generó enorme polémica porque hasta el rincón de Heredia daba a entender que la victoria había sido de Oliva.

Desde nuestro punto de vista hubo una mínima ventaja a favor de Oliva, pero el empate tampoco desentona con lo que fue el trámite del combate.

 

Vergonzosa reacción del entrenador Leonel Varela

Tras la comunicación del fallo de la pelea llegó uno de los momentos más bizarros de los últimos años en el boxeo local. El entrenador Leonel Varela se subió al ring, desaforado, a reclamar el triunfo de su pupilo. En un acto infantil Varela se tiró en el centro del cuadrilátero a “patalear” como un niño. Luego, no conforme, se sacó la remera y empezó a reclamar con un tono más elevado de voz. Recriminó a la fiscalización de la pelea por varios minutos mientras estos intentaban explicarle el fallo del combate. Una escena realmente vergonzosa para alguien que tiene a su cargo a jóvenes boxeadores. Lamentable.