Manu La serna evaluó su gira por Europa y habló de la posibilidad de los Panamericanos

Dice que volvió siendo otro. Que en un par de meses le cambió la perspectiva de algunas cosas y atravesó un aprendizaje que, aunque es muy jovencito, lo hace sentir que no tendrá otra experiencia que lo marque como esta gira XXL por Europa.

El tenista catamarqueño Manu La Serna se bajó del avión en Ezeiza sintiéndose distinto, y después de los testeos pertinentes, llegó a Córdoba para hacer la cuarentena.

“Fue increíble, terminé muy contento. Fue una gira que aprendí mucho la verdad. Fue muy larga, lo máximo que había estado fueron 3 semanas y ahora me tocó 2 meses y medio. Así que nada, fue muy bueno, aprendí muchas cosas, desde distintos aspectos: jugadores, niveles increíbles, un aprendizaje que me dejó marcadas muchas cosas”, señaló el deportista, que tomó mucha relevancia durante este 2021 por los objetivos logrados. Esas metas y el nivel conseguido le abrirán la posibilidad de jugar los Juegos Panamericanos de Cali en el mes de noviembre.

“Sentía que un Manu se había ido el 27 de mayo a Europa y volvió otro. Fue increíble”, resumió el tenista.

Marcó que, bajo este contexto de pandemia, debió prestar singular atención a las cuestiones externas de los torneos, como viajes, testeos y distintas particularidades de los países que visitó: Holanda, España, Dinamarca, Rumania.  “Fueron trenes y aviones para todos lados, estar atento a los testeos dos o tres días antes y al mismo tiempo estas jugando”, contó.

Y con el idioma no tuvo problemas: “Bien, estudié inglés toda mi vida, desde los 7 años, y es universal. Así que muy tranqui. Primero estaba medio tímido, pero hablaba tranquilamente con cualquier persona. Pero los otros idiomas, alemán, rumano, no hay chances”.

 

Experiencia y competencia

“Más allá que gané un torneo, llegué a finales, pero si no me hubiera ido de esa manera te respondería lo mismo, que fue un balance positivo”, afirmó el tenista.

“Fuimos a ver cómo estaba el nivel allá, cómo estaban los chicos, cómo era todo, y adquirir experiencia para la próxima. Adquirí cosas que no tenía idea, de jugadores y formas de juego que no conocía. Yo venia jugando muy bien, me sentía con mucha confianza. Pero al mismo tiempo sabía que me estaba yendo a Europa y todos son complicados y juegan bien. Nunca esperé jugar tres torneos seguidos, los tres llegar a la final y ganar uno. No lo había pensado”, confesó, entusiasmado.

“Fue difícil porque no podía llegar a disfrutarlo, era viajar al otro día y seguir”.

Y de esas derrotas que le tocaron también sacó algunas de las cosas que fue a buscar. “Hubo un suizo que me fue imposible jugarle. No me dejó jugar al tenis, no sé a qué deporte jugara ese chico. Entré a la cancha con hambre de ganar y me tiraron un baldazo de agua, me inhibió. No puede ser lo bueno que es este chico. Eso venía a buscar. Y después otro chico que juega muy fuerte que me ganó los últimos dos. Siempre ayuda, siempre sirve así que fue increíble”, rememoró.

 

El Panamericanos de Cali

El catamarqueño está en la consideración de la ATP para integrar la delegación que viaje a los próximos Juegos Panamericanos, que se harán en Colombia a fines de noviembre.

“Eso fue una de las mejores noticias que me pasaron este año. El año pasado tenía muchas chances de jugar los Juegos Olímpicos de la Juventud y se postergaron por la pandemia, cuatro años se postergaron así que imposible que los juegue. Fue un bajón”, dijo.

Pero la ilusión se ha renovado. “Esta chance que me da ahora la Asociación Argentina de Tenis para los Juegos Panamericanos de Cali en noviembre es una noticia fenomenal, me motiva mucho. Todavía nunca representé a mi país así en una competencia, y tengo todos los focos puestos en eso. Vamos a entrenar muy bien y prepararnos de la mejor manera posible. Estoy muy entusiasmado con esta nominación”.

Color de Europa

Mano extrañó. La comida, que no lo terminó de convencer, era el detonante del pensamiento de querer volver a la casa, a los asados de los domingos con su familia y amigos. Pero si conoció ciudades que lo enloquecieron por su belleza.

“Me quedo con Budapest y con Brujas. Son dos lugares hermosos, lugares antiguos con edificios enormes y una cultura increíble. Esos dos lugares me volvieron loco. Me encantó en todo sentido”

Agregó que “las comidas no fue lo que más me gustó. En España en un momento no pude más y tuve que ir a una parrilla argentina a comer un asado porque no daba más. Se extrañaba mucho el asado con la familia”.

Y ahora, vaya a saber por cuánto tiempo hasta la próxima gira, podrá disfrutar de los suyos y compartir este crecimiento que supo experimentar.