Tilger: "Hubo zona liberada, nos mostraban revólveres y amenazaban"

“La policía nos hizo pasar al vestuario y nos dejó a mano de estos violentos», describió hoy el entrenador de Policial, Daniel Tilger, tras lo vivido en Lules, en una nueva fecha del Federal B.
«Fueron uno 25 a 30 hinchas, que entraron al vestuario cuando recién habíamos llegado a la cancha”,  indicó el entrenador, que detalló: «Nos mostraban revólveres, que eran de verdad, y a algunos de los jugadores se los pusieron en la cintura, mientras nos decían que vayamos para atrás, porque de lo contrario nos iban a romper las piernas a balazos”.
«Vean lo que hacen si es que quieren volver a ver a sus familias”, fue la amenaza concreta, según señaló Tilger.
«Nos dejaron solos (por la Policía) y debimos enfrentar una situación que nunca habíamos vivido”, remarcó el técnico, sobre el accionar de las fuerzas que para nada garantizaron la seguridad del plantel.
«Esto sucedió cuando bajamos del micro, una hora y media antes del partido (se jugaba a las 16.30 hs.), cuando apenas había 25 o 30 personas en el estadio, y nosotros habíamos llegado con los jugadores, el cuerpo técnico y tres dirigentes que nos acompañaron en el viaje desde Catamarca. En ese momento (los policías) liberaron la zona y los dejaron pasar (a los agresores) para que nos aprieten”, dijo.
Al mismo tiempo, el DT habló de cómo esto puede haber influido en el resultado final del partido. «En estos casos uno habla con los jugadores, trata de poner calma, pero son situaciones complicadas, porque estás pensando en conseguir un resultado positivo para tu equipo, pero después no sabés qué pasa. Y así, uno se hace la película…”, tiró. Y está más que claro, la cabeza de Policial estaba en otro lado.
«Por el desarrollo del juego te podría decir que jugamos muy mal, nos ganaron y punto, pero también pasaron estas cosas…”, advirtió.
El conductor del plantel catamarqueño también se refirió a la terna arbitral, encabezada por el riojano Gustavo Darío Reynoso. «No sé si a ellos le pasaron estas cosas, pero decían que los tenían ‘guardados’ en un lugar que nunca supimos, no llegaban y finalmente aparecieron 15 minutos antes del partido”.