El Rally Dakar corrió su penúltima etapa con la gran noticia de la victoria de Benavides

El argentino Kevin Benavides, quien debió retirarse de la competencia más difícil del mundo luego de la rotura del motor de su KTM durante la décima etapa, se reenganchó hoy y lo aprovechó al máximo al ganar la prueba especial luego de salir desde la 33° posición. Claro está, sin embargo, que el salteño no tiene chances de victoria en la carrera.

Entre quienes sí están batallando por el triunfo en la general, en la penúltima jornada del Dakar 2022 la estrategia del grupo KTM, que contó con Marc Coma, cinco veces ganador del Touareg en motos y actual director de la división española de la marca austriaca, disipó por completo la incertidumbre que reinaba en la categoría más apretada de la 44ª edición. El error de cálculo de Honda en la etapa 10, con las sanciones de Pablo Quintanilla y Joan Barreda, provocó que el español tuviera que abrir pista desde los primeros kilómetros, después de que Toby Price (1º) y Luciano Benavides (2º) jugaran las cartas a favor de su equipo. Así, Sam Sunderland (GasGas) completó una especial perfecta para dar un puñetazo sobre la mesa y dejar visto para sentencia su segundo Dakar.

La jornada decisiva, la 11ª etapa, contaba con 87 km iniciales de enlace hasta el inicio de la especial de 346 km cronometrados. Los pilotos completaron después otro enlace de 68 km de vuelta al vivac de Bisha tras la batalla definitiva.

En el primer punto de referencia, después de unas pistas arenosas dentro de cauces de ríos secos y pequeños cañones sinuosos, Matthias Walkner (KTM) y Sam Sunderland (GasGas) ya dejaron claro que iban a exprimir sus posiciones de salida retrasadas al máximo, 26º y 17º, respectivamente. Pero Quintanilla (Honda), que salía 10º, aguantó el tipo a 47 segundos del austriaco. En cambio, Barreda ya dejaba 2:04 después de tener que abrir pista gracias a la estrategia jugada por KTM con Toby Price y Luciano Benavides, que habían salido delante de él y cedieron rápidamente su posición.

Tras el paso por las primeras dunas del día, que llegaban a ser de nivel 3 en algunos puntos, Sunderland contaba con ocho segundos sobre Kevin Benavides (KTM) y 1:15 sobre Walkner. Quintanilla ya cedía 2:48 y Barreda, 9:01. El líder del miércoles, Adrien Van Beveren, perdía la friolera de 15:38 en ese punto.

En autos, No hay suficiente para el hambre de ganar de Carlos Sainz. Ni a punto de cumplir los 60 al dos veces campeón del mundo de rallies y tres veces ganador del Dakar lo conforma seguir desarrollando el innovador Audi RS Q e-tron en el que lleva trabajando desde principios de 2021. Este jueves lo ha vuelto a demostrar al imponerse de principio a fin y abriendo pista en la 11ª especial del Dakar 2022, la jornada más complicada de todo el rally.

Sainz y su copiloto, Lucas Cruz, bordaron la navegación en un día que la organización anunció como decisivo, pero en el que no ha cambiado apenas la general del rally. Así, Nasser Al Attiyah salvó el penúltimo match ball con nota, dejándose solo 4:21 y contará con un buen colchón para la última etapa del viernes.

La jornada decisiva, la 11ª etapa, contaba con 87 km iniciales de enlace hasta el inicio de la especial de 346 km cronometrados. Los pilotos completaron después otro enlace de 68 km de vuelta al vivac de Bisha tras la batalla definitiva.

En la primera referencia del kilómetro 42, después de una zona de pistas arenosas entre ríos secos y pequeños cañones, el argentino Lucio Álvarez (Toyota) macó el mejor tiempo por ocho segundos ante su compatriota Orlando Terranova (Prodrive) y nueve ante Nani Roma. Pero Sainz salió este jueves con un objetivo claro entre ceja y ceja: ganar la etapa más dura del Dakar 2022.

Así, el español se puso en cabeza en el km 126, a pesar de ir abriendo pista desde los primeros kilómetros, tras el error inicial de Stéphane Peterhansel, ganador de ayer. Después de la primera sección de dunas blandas, algunas de ellas de nivel 3, Álvarez se quedó 1:01 y Roma, a 1:53.

Las diferencias en la lucha por la etapa se mantuvieron estables hasta la neutralización del kilómetro 220, después de pasar por tramos de pistas menos visibles donde la navegación se complicaba y algunos fuera de pista entre vegetación y hierba de camello. Sainz completó una primera parte de especial sencillamente perfecta.

La jornada continuó por ríos secos y algunas dunas sueltas y ahí Sainz aventajó a Sébastien Loeb en 1:57 y a Álvarez en 2:00; las distancias iban aumentando irremediablemente. Sin aflojar, el bicampeón del mundo de rallies y tres veces ganador del Dakar logró anotarse en meta su segunda victoria de etapa por 2:21 ante el francés y 3:10 sobre el argentino.