Aldo Ibáñez: “Tengo toda mi vida en Defensores”

Aldo Ibáñez es uno de los futbolistas más emblemáticos que tiene nuestra provincia. El arquero, figura en el ascenso de Defensores de Esquiú, es un referente bajo los tres palos y en un extenso diálogo con Botineros repasa su carrera, amor a Defensores y cómo vive este duro momento de pandemia que paralizó el fútbol.
“Me emocionó cada vez que recuerdo el ascenso con un relato o algo similar. El cariño que nos quedó de la gente en aquel momento es lo mejor”, sostuvo en el inicio de la charla.
La pandemia afectó a todos, y Aldo no fue la excepción. Sostuvo: “Estamos sobrellevando lo mejor posible este duro momento, poniéndole la mejor”.
En la apertura de las actividades físicas semanas atrás, la “Leyenda” contó que habían podido volver a moverse. “Comenzamos a trabajar con Defensores, pensando en que sería mi último año pero con estos nuevos casos veo más difícil que vuelva el fútbol. Quizás a nivel local se pueda hacer algo, pero es difícil”, afirmó.
Pensando en la posibilidad ver al histórico arquero bajo los tres palos “Sagrados” en 2021, dijo: “Se hace más difícil con mi edad. Me cuesta un poco más, pero uno quiere seguir y vamos a ver qué pasa más adelante”, dijo el arquero de 43 años de edad.
Repasando un poco su carrera, Aldo comentó: “Tengo toda mi vida en Defensores. De chiquito jugaba de delantero, pero a los 11 o 12 años comencé a atajar y después vino todo lo que vino”.
Ibáñez debutó a los 17 años como arquero del “Sagrado” entrando desde el banco. Luego, se fue a La Carrera donde jugó una temporada y luego regresó a su casa. En su carrera tiene pasos por La Tercena, Sumalao y varios equipos más de Las Chacras como así también un Torneo del Interior con San Lorenzo de Alem.
Consultado sobre cuál fue el mejor partido de su carrera, el “1” no dudó: “El mejor partido de mi carrera fue la semifinal en Tucumán contra Ranchillos. Fue un partido muy importante, que va a quedar siempre en mi memoria. Es el mejor partido de mi vida”, puntualizó.
“No sé si soy ídolo de Defensores. Siempre trató de hacer lo mejor donde voy, pero en Defensores fue el lugar en el cual me dieron la posibilidad de mostrar que quería lograr algo importante en el fútbol”, respondió a la consulta de si se considera ídolo de Defensores de Esquiú.
Nobleza obliga decir que, quizás él no lo note o quiera aceptar, pero Aldo Ibáñez es sinónimo de ídolo en el pueblo “Sagrado”.
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