"El Colorado" Suárez recordó su paso por San Lorenzo de Alem y por el fútbol (AUDIO)

Uno de los que vino a dejar enseñanzas en el fútbol catamarqueño es sin dudas José María «El Colorado» Suárez, que en el año 1998 llegó a ser entrenador de San Lorenzo de Alem. El exfutbolista cordobés, que ganó cinco títulos con Boca Juniors en la decada del 70 y principios del 80, tuvo una gran carrera y recaló en Catamarca para engrandecer el fútbol local.
En un extenso e imperdible diálogo con Botineros Diario, Suárez habló de todo, de su paso por San Lorenzo, de su paso por el fútbol y demás. «Yo estuve dirigiendo un equipo en Córdoba que es el mismo equipos que estuvo dirigiendo Marino, él me recomendó al presidente de San Lorenzo que me llamó y uno desconfía un poco que si va a ir o no pero yo tenía ganas de llega. Me dijo Marino que había un buen equipo y fue así, nos fue bien. Perdimos partidos increíbles».
«Lo dirigí a San Lorenzo dos torneos Argentinos, no tenía drama de seguir en Catamarca. Ya había hecho una amistad grande con Rafa Luna que en ese tiempo era el utilero, masajista, todo hacía». Y siguió hablando de Rafa: «Me puso muy contento cuando le pusieron al predio el nombre de él».
Sobre los jugadores locales: «Había varios jugadores bueno pero no eran las mismas posibilidades, con la edad que tenían ya tendrían que haber estado jugando en Primera. Yo representó a Boca y los jugadores que había para llevar eran muy buenos como Néstor Agüero que era el 9, el santiagueño Gómez».
Su actualidad: «Dirigí un par de partidos en un equipo de acá de Córdoba como Peñarol, Huracán. No tenía ganas de dirigir y no la tengo desde que me fui de San Lorenzo porque me fui mal y ahí hice mucha amistad, me había metido mucho, me costaba irme. Apareció un pequeño problema que cualquiera puede tener y cualquiera se puede equivocar».
«No es que no tenga ganas de dirigir, lo que pasa es que en Córdoba tenes que gastar plata para hacerlo porque tenes que ayudar a jugadores para que lleguen a la práctica, a los partidos. En Catamarca no tenía esa preocupación pero no por la plata porque no cobré mucha plata y el que dice eso miente. Es más, una de las razones por las que me fui fue que no me pagaron nunca. Trabajábamos mucho para poder llegar bien a los partidos», continuó,
Fue el técnico que implementó el entrenamiento de doble turno en Catamarca: «Yo para hacer ese trabajo, yo me junte con dos o tres entrenadores de Catamarca y le comentaba que era lo que iba a hacer. Yo quería que mis colegas de Catamarca también aprendan. Me costó implementarlo y fue también ayuda del profe que lo llevó muy bien en los trabajos físicos. A los jugadores les encantó entrenar mañana y tarde, lo que más les costó fue el fin de semana porque estaban acostumbrados a salir de noche y yo les corté eso también».
Dejó su huella: «Me gustaba enseñar lo que sabía y por eso la gente me daba lo que pedía. Por ejemplo, en el hotel para concentrar los sábados, yo fui a pedir al dueño que nos deje concentrar ahí y nos dejaba».
Su paso por Boca Juniors: «El otro día estábamos conversando con Ruggeri por el problema de Villa que dicen que le pegó a la novia y eso pasa porque no entendió que el jugador de Boca se tiene que poner la camiseta y ser jugador las 24 horas del día. Eso nos enseñó a nosotros «Toto» Lorenzo, él llegó, nos reunió a todos y nos empezó a hacer preguntas y nos preguntó qué cuántas horas trabajaba un albañil y nosotros le contestabamos que cuatro horas por ahí y él nos decía que nosotros solo entrenábamos dos horas y ese es el horario de trabajo. Nos dijo de ahora en más vamos a trabajar seis horas, teníamos como tres prácticas. No era tan difícil, si vos te dedicas a esta profesión tenes que preparándote a cada rato».
Su visión del fútbol actual: «Hoy en Argentina nos está costando encontrar laterales, yo me acuerdo de mi compañero Pernia que era un monstruo. Todo está cambiando».
Jugó con Maradona: «Jugué con Diego en el 81 cuando fue mi última etapa en Boca y el entrenador era Marzolini. Con Diego la relación muy buena, estábamos los cinco días de la semana entrenando y los dos días restantes concentrando. Viviamos cerca, él me pasaba a buscar en su auto o yo lo buscaba en mi auto. Comíamos asado cuando podíamos o nos juntábamos a jugar un picado con  Gatti y los demás muchachos».
El cierre de su carrera como futbolista: «Yo terminé mi carrera en Huracán de Parque Patricios pero yo considero que mi carrera terminó el día que me fui de Boca. Me fui de ahí por un mal educado de técnico que había, asumió él y llevó a un marcador de punta brasilero de apellido Rodríguez Neto que no jugó nunca y a mi me baja a la reserva. Eso me dio bronca y en una situación con «El Mono» Perotti que fui a trabar fuerte pero así jugábamos y el técnico me vio y me insultó mal hasta el punto de insultar a mi madre. Lo esperé en el vestuario y lo arreglamos ahí».
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