Fede Cano: «En los primeros entrenamientos, mentía que me iba a estudiar»

El árbitro catamarqueño Federico Exequiel Cano fue el protagonista del fin de semana para el mundo del deporte nuestro, sin lugar a dudas. El sábado atendió por casualidad el llamado que lo conduciría a su debut en la Primera División. “Estaba listo para ir al Prevedello, iba a ir a la una de la tarde pero digo no, es a puertas cerradas, seguro están todos entrando, así que voy una y cuarto. Si iba antes dejaba el teléfono en el bolso y no veía los llamados”, confesó el referi, que siempre quiso ser árbitro, y que en una charla larga con Botineros no se guardó detalles de su viaje hasta Tucumán para ser parte de la terna que jugó en Atlético Tucumán – Newell’s.

Su papá, Marcelo Cano, una gloria del fútbol nuestro y actual DT, “iba como un niño de contento”, según contó Fede, que se cansó de recibir llamadas y mensajes de salutaciones por este logro personal que ofrenda a sus más íntimos. “Sin el apoyo no hubiera sido posible”, reconoce.

Contó que aunque fue de sorpresa, se sentía preparado, y que desde hace un tiempo traía la esperanza de poder dar el salto. Este año recién empezó a jugar como juez asistente en la Primera Nacional, y la continuidad y las devoluciones de los veedores lo alentaban a que el momento llegaría.

“Por suerte en los partidos de la Primera Nacional me está yendo bien. Eso ayuda a que se abra la puerta en Primera División. Las devoluciones de los veedores están siendo buenas, con puntajes buenos, entonces vengo jugando muchos partidos que son importantes para la categoría, partidos televisados, eso te ayuda mucho, te da confianza y rodaje. Vengo teniendo muchísima continuidad y había una sensación de que en cualquier momento se podía dar”, indicó Cano, que hace poco cumplió 31 años.

“Estaba tranquilo, no me desesperaba, pero había una sensación que este año quizás podía debutar en la Primera, para eso se trabajaba y se dio de esta forma. Sorprendió por la manera, pero estaba preparado”, soltó.

Supo disfrutar todo, del viaje, de la concentración, la charla preparatoria con los otros jueces, y la vuelta con la tarea cumplida.

Claro que reconoce que ahora lo difícil es mantenerse y seguir avanzando. Hay colegas suyos que marcaron un camino que no será fácil transitar, pero que con consistencia y honestidad se puede hacer.

Compartimos la nota con el protagonista del finde, que vestido de negro y por su pasión se gana el reconocimiento de una provincia.